
¡ÉSTE ES EL SÍMBOLO! El Símbolo de todo lo bueno, lo correcto, lo adecuado, lo acertado, lo sano, lo cierto, el sacrosanto símbolo que debéis contemplar con lágrimas en los ojos y transidos de emoción. ¡Arrodillaos ante él como las miserables ratas que sois, reptad como culebras, humillaos, postraos, reverenciadlo, caed presas del pánico babeando de terror, con los ojos en blanco y expeliendo toda clase de ventosidades por vuestros aflojados esfínteres ante la magnificencia casi divina de los seres superiores adornados con él!
Estos son los galones de Patrón, el mítico PER, para obtener los cuales sus dueños han arrostrado peligros inimaginables que harían palidecer de miedo a auténticos hombres, cuanto más a unas nenazas como vosotros. No sólo eso, sino que han debido demostrar estar en posesión de unos conocimientos náuticos, matemáticos y científicos infinitamente superiores a lo que habéis siquiera imaginado. ¡Vosotros no tenéis estudios, piltrafillas!
Así que no pretendáis estar a nuestra altura, miserables roedores. Nosotros somos los amos, los mascas, los masters del universo, y vosotros sólo sois una lastimosa pandilla de iletrados, ignorantes de todo lo que no sea la satisfacción de vuestras míseras necesidades cotidianas. Así pues, exigimos respeto, exigimos obediencia, exigimos sumisión. Cuando veáis a un persona tocada con el sacro símbolo de su superioridad intelectual, física y moral, debéis mostraros humildes, sumisos y obedientes, especialmente los tres hermanos: Muñogo, Muñiogui y Gilipollas. Tranquilos, no abusaremos de nuestro poder; nos guía un filantrópico afán de bondad y superación. Nuestra meta es utilizar nuestros superiores conocimientos en beneficio de la humanidad, y sólo esperamos a cambio la riqueza y honores a que nuestros méritos nos han hecho acreedores. Nada más. Un cordial saludo.
Xinea
P.D. ¿Alguien sabe dónde he puesto mis pastillas?
Estos son los galones de Patrón, el mítico PER, para obtener los cuales sus dueños han arrostrado peligros inimaginables que harían palidecer de miedo a auténticos hombres, cuanto más a unas nenazas como vosotros. No sólo eso, sino que han debido demostrar estar en posesión de unos conocimientos náuticos, matemáticos y científicos infinitamente superiores a lo que habéis siquiera imaginado. ¡Vosotros no tenéis estudios, piltrafillas!
Así que no pretendáis estar a nuestra altura, miserables roedores. Nosotros somos los amos, los mascas, los masters del universo, y vosotros sólo sois una lastimosa pandilla de iletrados, ignorantes de todo lo que no sea la satisfacción de vuestras míseras necesidades cotidianas. Así pues, exigimos respeto, exigimos obediencia, exigimos sumisión. Cuando veáis a un persona tocada con el sacro símbolo de su superioridad intelectual, física y moral, debéis mostraros humildes, sumisos y obedientes, especialmente los tres hermanos: Muñogo, Muñiogui y Gilipollas. Tranquilos, no abusaremos de nuestro poder; nos guía un filantrópico afán de bondad y superación. Nuestra meta es utilizar nuestros superiores conocimientos en beneficio de la humanidad, y sólo esperamos a cambio la riqueza y honores a que nuestros méritos nos han hecho acreedores. Nada más. Un cordial saludo.
Xinea
P.D. ¿Alguien sabe dónde he puesto mis pastillas?
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