4.12.07

CAPITULO II, Z. & S. CORPORATION

Zuro se ocupa de la administración de la sociedad.Por ello es SINE quien despiérta el miedo entre los habitantes de la ciudad y quien recibe todas las peticiones y ruegos , pues aquéllos acostumbrados a sufrir sus arrebatos de ira, lo consideraban el dueño y señor de la compañía, cuando en realidad, se limita a cumplir las ordenes que en forma de sugerencias le da Zuro. Huelga decir que éste es el auténtico cerebro y organizador de ZURO & SINE, no sólo porque es más inteligente y astuto, sino porque nuestro capitán antes de instalarse en "Blenys" , había ejercido numerosas profesiones, a saber: barbero, mozo, chulo putas, repartidor, camarero ….
La aportación de SINE al negocio fue principalmente monetaría. Se hicieron buenos amigos cuando los dos se dedicaban a la trata de blancas. Zuro, tal vez pensando que aquello era demasiado innoble fue dejándolo gradualmente y a regañadientes; SINE siguió con ello, unos cuatro años más, durante los cuales se enriqueció. SINE viajó y empezó a dilapidar la fortuna que había acumulado, hasta que Zuro le propuso la fundación de la sociedad. Zuro dejaba hacer a SINE, a quién deseaba tenerlo contento y con eso lo mantenía apartado de los asuntos que no le incumbían tales como la contaduría y los contratos de la sociedad. SINE prefería cobrar un sueldo semanal de manos de Zuro, que tener que hacer balances, presupuestos, deducciones de gastos, para luego extraer la cifra que le correspondería. Permitía que Zuro se ocupara de ello y se limitaba a revisar las operaciones del gaditano, para no ser estafado.Él escogía, en definitiva, las actividades más ruines.
El último año Zuro le propuso comprarle su parte de la compañía. SINE contestó que lo pensaría.
Pasó cierto tiempo sin que ninguno de los dos hombres volviera a mencionar una palabra sobre aquello. Zuro, puesto que SINE había dicho que lo pensaría, no quería insistir por temor a que su socio montase en colera.SINE por su parte continuó inspeccionando y propinando palizas como si nada hubiera pasado. Zuro pensó que SINE estaba maquinando algo, aunque su comportamiento ni siquiera lo insinuara. Por ello tomó una medida: hacerlo viajar.Alegando que sus empleados de Al-Andalus, no cobraban a los morosos, y que se quedaban con parte de lo que cobraban, lo envió al sur. Aunque al gerundense no le satisifizo la idea de pasar tanto tiempo fuera de su pueblo, no puedo oponerse a los razonamientos de Zuro.. Esto dejó las manos libres a Zuro, quien por un lado empezo a estafarle, que ahora no podía cobrar sus honorarios semanalmente, ni revisar las cuentas. Zuro le pagaba cuando volvia de un viaje pero siempre menos de que le correspondía.

Hasta el próximo capítulo
Muñogo .

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