He intentado encontrar una forma diplomática de decirlo pero al final me he cansado de buscar, así que, hala: Estoy rodeado de maricones. Y es que todos esos supuestos amantes del mar y las embarcaciones que forman parte de este blog se han escaqueado de asistir el magno acontecimiento que tiene lugar año tras año en Barcelona: el Salón Náutico. Así que yo, Xinea, Patrón por la Gracia de Dios, he tenido que acudir solo. Aunque ya sabéis el refrán: Más vale solo que mal acompañado (o acompañado de Afaé, que es lo mismo).
En fin, pasando ya al contenido del certamen, este año he observado algunas novedades interesantes respecto a la edición anterior. Como una imagen vale más que mil palabras, aquí os pongo varias fotografías al respecto.





No hay comentarios.:
Publicar un comentario