
Apenas me ausento unos días de este entrañable blog y cuando a él retorno lo encuentro plagado de banderas inconstitucionales y diatribas nacionalistas de escaso nivel histórico e intelectual que, tal vez precisamente por ello, son de uso frecuente por estos lares.
Querido Afaé, sólo te diré una frase muy sentida por tus correligionarios:
Qui perd els origens
perd l’identitat
Tú, amigo mío, ¿recuerdas tus orígenes? ¿has olvidado que eres andaluz, hijo y nieto de andaluces? ¿que el castellano es tu lengua materna? ¡Materna, la lengua en que te cantaba tu madre cuando te mecía en la cuna! Y cuando viniste a Cataluña (yo nací en ella, perdona que te lo recuerde, ya que me llamas nouvingut), ¿te criaste junto a los hijos de los Obiols y los Maragalls en colegios de pago? ¿Jugabas a los castellers en la calle? ¿Gritabas “desperta ferro” al sacar tu espada de madera? No, bonito de cara, te criaste en un barrio de emigrantes andaluces, de gente honrada y trabajadora, que hablaban castellano y a los que los catalanes “de toda la vida” llamaban xarnegos. Tú eres lo que eres, aunque quieras disimularlo, y ten por seguro que los catalanes “de toda la vida” también lo saben.
Y ahora vienes aquí y nos llamas fachas a nosotros, que vivimos en el mismo barrio y fuimos a la misma escuela y crecimos hablando el mismo idioma y jugando a los mismos juegos. Ese idioma en el que ahora mi hijo no puede estudiar (no es la lengua propia de Cataluña y mejor no quejarme, no sea que me llamen facha). Ahora por fin debes sentirte mejor y más importante, una vez abrazada la fe verdadera con la devoción del converso.
No, Afaé, nosotros no somos fachas. Nosotros sabemos quiénes somos y quiénes fueron nuestros padres, y que vale la pena luchar, no por poner más fronteras en este mundo, sino por eliminar las que ya hay (al menos mi padre luchó por eso en una guerra).
Sólo te diré que cuando hace más de 2000 años le preguntaron a Sócrates por su ciudadanía, respondió: “Soy ciudadano del mundo”. Como él, yo también me siento ciudadano de este planeta, odio profundamente a los que se pasan la vida sembrando cizaña entre la gente inventando agravios inexistentes y paso de escudos, himnos y banderas. Y paso de ti.
Querido Afaé, sólo te diré una frase muy sentida por tus correligionarios:
Qui perd els origens
perd l’identitat
Tú, amigo mío, ¿recuerdas tus orígenes? ¿has olvidado que eres andaluz, hijo y nieto de andaluces? ¿que el castellano es tu lengua materna? ¡Materna, la lengua en que te cantaba tu madre cuando te mecía en la cuna! Y cuando viniste a Cataluña (yo nací en ella, perdona que te lo recuerde, ya que me llamas nouvingut), ¿te criaste junto a los hijos de los Obiols y los Maragalls en colegios de pago? ¿Jugabas a los castellers en la calle? ¿Gritabas “desperta ferro” al sacar tu espada de madera? No, bonito de cara, te criaste en un barrio de emigrantes andaluces, de gente honrada y trabajadora, que hablaban castellano y a los que los catalanes “de toda la vida” llamaban xarnegos. Tú eres lo que eres, aunque quieras disimularlo, y ten por seguro que los catalanes “de toda la vida” también lo saben.
Y ahora vienes aquí y nos llamas fachas a nosotros, que vivimos en el mismo barrio y fuimos a la misma escuela y crecimos hablando el mismo idioma y jugando a los mismos juegos. Ese idioma en el que ahora mi hijo no puede estudiar (no es la lengua propia de Cataluña y mejor no quejarme, no sea que me llamen facha). Ahora por fin debes sentirte mejor y más importante, una vez abrazada la fe verdadera con la devoción del converso.
No, Afaé, nosotros no somos fachas. Nosotros sabemos quiénes somos y quiénes fueron nuestros padres, y que vale la pena luchar, no por poner más fronteras en este mundo, sino por eliminar las que ya hay (al menos mi padre luchó por eso en una guerra).
Sólo te diré que cuando hace más de 2000 años le preguntaron a Sócrates por su ciudadanía, respondió: “Soy ciudadano del mundo”. Como él, yo también me siento ciudadano de este planeta, odio profundamente a los que se pasan la vida sembrando cizaña entre la gente inventando agravios inexistentes y paso de escudos, himnos y banderas. Y paso de ti.
Xinea, PGD.
Ahí las dao!
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