2.12.10

DE CUANDO EL CERDO CHILLA

La manifa un éxito. Venga va que no os guardo rencor porque no hallais ido. De hecho os ahorrásteis el bochornoso espectáculo dado por nuestros insignes, distantes y arrogantes políticos locales. Ví como se acercaban subrepticiamente, enfundados en sus abrigos sospechosamente abultados. ¿Iban forrados? no lo sabemos. Se daban palmaditas en las espaldas simbólizando simpático apuñalamiento espaldero: "Que no, que no te mato.... bueno hasta que lo despenalicen". "¿qué? ¿cuanto has trincao hoy?" "Has vist aquest gilipolles que protesten pel Sàhara?"
Metieron sus hocicos en la manifa, la cara de cerdo se les acentuaba por momentos. A uno se le desencajó totalmente y agudizó su olfato metiendo hasta el fondo el hocico. De pronto salieron todos corriendo y chillando: ¡¡¡ iiiiiiiiiiiiih,  iiiiiiiiiiiiiih ¡¡¡¡
¿Pero que pasa? ¿porqué huyen despavoridos?
Un sabio con temple aclaró con voz trémula:
Es obvio, han olido su Zotal: la solidaridad: El cerdo siempre chilla cuando no tiene comida, y aquí no la hay. Si quereis ayudar a esos pobres desgraciados, no hagais manifas, montad muchos ayuntamientos, ya vereis como vivirán ellos, sus allegados y sus puñeteras amistades.
Acto seguido nos indicó que el copy right era suyo y que debíamos pasar a pagar por la SGAE. Así lo hicimos. Seguidamente nos dimos las manos y se disolvió pacíficamente la manifa.
Todo ello me hizo reflexionar muy profundamente:
"....¿Y porqué coño los moros no comen cerdo?..."

Suriñogo
Discípulo aventajado de Zaratustra

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